martes, 30 de noviembre de 2010

Mirada del Dalai Lama

El Dalai Lama sostiene que nunca se siente solo, porque acostumbra a ver en las personas su lado positivo y esa actitud crea inmediatamente una conexión.

Sucede que la gente tiene miedo cuando se relaciona, creando expectativas de rechazo que no le permiten abrirse a los demás.

El concepto clave que utiliza para llegar a ese estado de apertura es el de la compasión, o sea, que cuando uno logra acercarse a los demás con una disposición compasiva, podrá disminuir sus temores y actuar sin ninguna expectativa.

Esa actitud compasiva es la llave que hace posible recibir afecto, o bien una respuesta positiva, y además permite una mayor flexibilidad para ver con más claridad los puntos de vista del otro.
Por lo general la gente suele permanecer expectante frente a los otros antes de actuar, esperando que sean ellos los primeros en abrirse de una manera positiva, en vez de tomar la iniciativa, y esto se transforma en una barrera que por lo general provoca el aislamiento.

El problema del sentimiento de soledad está generalizado en nuestra época y este fenómeno se está comenzando a estudiar científicamente, dado que la mayoría de las personas alguna vez experimentaron sentirse solos.

El Dalai Lama no cree que se puedan mejorar las relaciones interpersonales utilizando solamente técnicas porque está convencido que esto depende directamente del cultivo de la compasión en la vida cotidiana.

La compasión es lo que pone en acción la perfección que está en todos nosotros, nos dice. Según la doctrina budista, son los méritos acumulados por las personas las que determinan la condición de sus reencarnaciones futuras.

Existen dos maneras de acumular méritos, una forma es ser respetuoso, y tener fe y confianza en los budas o seres iluminados; y la otra es comportarse amablemente con los demás, ser generoso, tolerante y no cometer delitos violentos como robar, hacer daño o matar, ni tampoco mentir.

En realidad, los otros se convierten en la posibilidad de incrementar nuestros méritos.

No hay que olvidar que si observamos la realidad, podremos darnos cuenta que nuestra propia felicidad, salud, comodidad y todos los demás ámbitos de la vida, dependen de nuestros semejantes, porque existen gran cantidad de personas que han participado para que podamos disfrutar de todas las cosas que tenemos y que necesitamos para vivir.

El sentimiento de independencia que tanto apreciamos los occidentales es pura ilusión cuando nos damos cuenta lo mucho que dependemos de los demás en todo sentido.

La facilidad para compartir las experiencias y los propios sentimientos y preocupaciones, permite crear una relación de intimidad con los otros que pueden así participar en ese proceso y aumenta la capacidad de hacer amigos con facilidad, y no distrayéndolos solamente con conversaciones superficiales.

Existen muchos tipos de relaciones íntimas que no solo se limitan a las relaciones de pareja, y éstas son fundamentales para los seres humanos, los hace más fuertes y les brinda la posibilidad de disfrutar de la vida.

Las personas que tienen amigos íntimos son los menos vulnerables frente a los grandes desafíos de la vida.

Estudios realizados en el Centro Médico de la Universidad de Duke, Estados Unidos, con la participación de más de mil pacientes que padecían enfermedades cardíacas desde hacía cinco años, revelaron que aquellos que no tenían pareja o confidente íntimo morían en una proporción tres veces mayor que los que estaban casados o amigos íntimos.

Otro estudio efectuados con miles de habitantes del condado de Alameda, en California, USA, durante nueve años, demostró que quienes tenían mayor contención social y relaciones íntimas tenían menores índices de mortalidad y de cáncer, comparados con personas que vivían en estado de aislamiento.

Esta condición también se reflejó en las investigaciones realizadas en la Escuela de Medicina de la Universidad de Nebraska sobre ancianos.

En general, todos los investigadores han llegado a la misma conclusión, con respecto a la relación entre las relaciones íntimas y la salud.


Mirada a Tenzin Gyatso

Los budistas tibetanos consideran que los dalái lamas son emanaciones del Buddha Avalokiteśvara. Aunque no es un maestro Buddha sino un Bodhisattva, es el patrono del Tíbet y creen que, tras su muerte, su conciencia sutil tarda un intervalo de cuarenta y nueve días, a lo sumo, para encarnarse de nuevo en un niño que ya desde su nacimiento puede dar señales de su carácter especial. Avalokiteśvara es una deidad importante para el budismo tibetano y es considerado en las enseñanzas vajrayāna como un buda. En cambio, para las enseñanzas mahāyāna es visto más bien como un bodhisattva de elevado nivel.
Tras la muerte del Dalái Lama, el Panchen Lama se encarga de reconocer su reencarnación o tulku (por lo general es un niño) mediante las señales establecidas y éste pasa a ser el nuevo Dalái Lama. A su vez, el Dalái Lama debe reconocer a la reencarnación del Panchen Lama tras la muerte de éste.
Tradicionalmente, el Dalái Lama ha sido el líder espiritual y temporal del Tíbet. También es el líder espiritual de todos los seguidores del lamaísmo o budismo tibetano, tanto en los países de mayoría lamaísta, como Mongolia o Bután, como entre las comunidades de budistas tibetanos de todo el mundo. Sin embargo, muchos países lamaístas como Bután y Mongolia también tienen líderes locales -elegidos de forma similar al Dalái Lama y considerados la encarnación de deidades- que representan parte de la estructura administrativa de todo el budismo tibetano a nivel mundial como es el caso del Je Khempo en Bután y del Jebtsundamba Khutuktu en el budismo mongol. El Dalái Lama era a su vez, el jefe supremo de una monarquía feudal teocrática absolutista, que duró hasta la invasión del Tibet por parte de China en 1950. Los Lamas eran considerados como parte de la élite dentro del sistema de organización feudal de la sociedad tibetana, donde la vasta mayoría de la población estaba compuesta por siervos, y donde un 5% de la misma estaba al servicio de los Lamas. El Dalái Lama vivía en el palacio Potala de 1000 habitaciones situado en la ciudad de Lhasa. Después de la invasión China, el Dalai Lama tuvo que exiliarse y organizar una resistencia pacifica desde el exterior, en la ciudad de Dharamsala.

Premio Nobel de la Paz

Asumió la jefatura del gobierno tibetano a los 18 años, en 1953 y decidió exilarse en 1959. Desde entonces reside en Dharamsala, en el estado de Himachal Pradesh, en el Norte de la India, donde asentó el Gobierno Tibetano en el Exilio.
El 10 de diciembre de 1989 le fue concedido el Premio Nobel de la Paz por su resistencia constante al uso de la violencia en la lucha de su gente para recuperar la libertad, dando a conocer su punto de vista respecto al Conflicto del Tíbet y la situación en su país. Es miembro del Comité de honor de la Coordinación internacional para el Decenio de la no violencia y de la paz.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Tibetan Buddhist Chanting


Un canto budista es Una forma de encantamiento musicales o verso, de Alguna Manera analoga al astilo hindú. 

Casi TODAS Las Escuelas Budistas Tienen Una Tradición de cantar Asociados A Ella, independientemente de los Servicios Theravada o Mahayana. El canto es el Budismo es Una forma de preparar la Mente.

Los mantras Hijo interpretados de Varias Maneras Por SUS practicantes, o Simplemente Como meras Secuencias de Sonidos Cuyos Efectos caen Fuera de Estricta Una definición posible. Aunque Este mantra en Muchas Ocasiones Sí traduce de de como "La Joya en El Loto", en Otras Sí traduciría Como de "Om la joya en El loto Hum."
Un practicante podria Expandir El Significado del mantra, determinando Por Ejemplo Que Las SEIS Sílabas representan la Purificación de los Seis Reinos de la Existencia
                                    

Pensamientos


"Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos".

"Sabios son aquellos que dominan el cuerpo, la palabra y la mente. Ellos son los verdaderos Maestros.”

“No trates de cambiar tu deber por el de otro, ni descuides tu trabajo por hacer el de otro. No importa lo noble que éste pueda ser. Estás aquí para descubrir tu propio camino y entregarte a él en cuerpo y alma.”
“Domina tus palabras, domina tus pensamientos, no hagas daño a nadie. Sigue fielmente estas indicaciones y avanzarás en el camino de los sabios.”

"Estamos en este mundo para convivir en armonía. Quienes lo saben no luchan entre sí."

(Siddharta Gautama Sakyamuni)