martes, 30 de noviembre de 2010

Mirada a Tenzin Gyatso

Los budistas tibetanos consideran que los dalái lamas son emanaciones del Buddha Avalokiteśvara. Aunque no es un maestro Buddha sino un Bodhisattva, es el patrono del Tíbet y creen que, tras su muerte, su conciencia sutil tarda un intervalo de cuarenta y nueve días, a lo sumo, para encarnarse de nuevo en un niño que ya desde su nacimiento puede dar señales de su carácter especial. Avalokiteśvara es una deidad importante para el budismo tibetano y es considerado en las enseñanzas vajrayāna como un buda. En cambio, para las enseñanzas mahāyāna es visto más bien como un bodhisattva de elevado nivel.
Tras la muerte del Dalái Lama, el Panchen Lama se encarga de reconocer su reencarnación o tulku (por lo general es un niño) mediante las señales establecidas y éste pasa a ser el nuevo Dalái Lama. A su vez, el Dalái Lama debe reconocer a la reencarnación del Panchen Lama tras la muerte de éste.
Tradicionalmente, el Dalái Lama ha sido el líder espiritual y temporal del Tíbet. También es el líder espiritual de todos los seguidores del lamaísmo o budismo tibetano, tanto en los países de mayoría lamaísta, como Mongolia o Bután, como entre las comunidades de budistas tibetanos de todo el mundo. Sin embargo, muchos países lamaístas como Bután y Mongolia también tienen líderes locales -elegidos de forma similar al Dalái Lama y considerados la encarnación de deidades- que representan parte de la estructura administrativa de todo el budismo tibetano a nivel mundial como es el caso del Je Khempo en Bután y del Jebtsundamba Khutuktu en el budismo mongol. El Dalái Lama era a su vez, el jefe supremo de una monarquía feudal teocrática absolutista, que duró hasta la invasión del Tibet por parte de China en 1950. Los Lamas eran considerados como parte de la élite dentro del sistema de organización feudal de la sociedad tibetana, donde la vasta mayoría de la población estaba compuesta por siervos, y donde un 5% de la misma estaba al servicio de los Lamas. El Dalái Lama vivía en el palacio Potala de 1000 habitaciones situado en la ciudad de Lhasa. Después de la invasión China, el Dalai Lama tuvo que exiliarse y organizar una resistencia pacifica desde el exterior, en la ciudad de Dharamsala.

Premio Nobel de la Paz

Asumió la jefatura del gobierno tibetano a los 18 años, en 1953 y decidió exilarse en 1959. Desde entonces reside en Dharamsala, en el estado de Himachal Pradesh, en el Norte de la India, donde asentó el Gobierno Tibetano en el Exilio.
El 10 de diciembre de 1989 le fue concedido el Premio Nobel de la Paz por su resistencia constante al uso de la violencia en la lucha de su gente para recuperar la libertad, dando a conocer su punto de vista respecto al Conflicto del Tíbet y la situación en su país. Es miembro del Comité de honor de la Coordinación internacional para el Decenio de la no violencia y de la paz.

1 comentario:

  1. Que tal, comparto el punto de vista de su santidad el Dalai Lama, el apego hacia los placeres mundanos no son la fuente de felicidad, mas sin embargo la paz y la compacion que emanan nuestra naturaleza budica si se cultiva, si es la fuente de tranquilidad y felicidad duradera, en beneficio para nosotros y los demas seres sintientes. Saludos desde Mexico :D

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